En el año 1758 el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires dictó un decreto por el que consideraba como línea de frontera el límite donde se hallaban instaladas las últimas poblaciones continuas, con el objeto de que las mismas fueran defendidas, en caso de ataque por parte de los indios, por las guarniciones militares.

Esta ley estaba estrechamente ligada al arrendamiento de las tierras públicas, las que podían ser concedidas por el termino de ocho años bajo las condiciones de población previamente determinadas por el Gobierno.

El hecho de que en el mencionado año las tierras que hoy conforman el partido de Tres Arroyos se hallaran ubicadas fuera de la frontera con los indios no fue impedimento para que la colonización llegara a completarse, conformando un pequeño poblado, cuyos componentes se vieron favorecidos por las ventajas que ofrecía la ley de enfiteusis.

Hacia 1863 se establecieron una serie de nuevos fortines los que brindaban mayor seguridad a la pequeña e incipiente población, de los que pueden mencionarse los ubicados en las cercanías de Claromecó o Tres Arroyos, los de Arroyo Seco, Tapera de Sabino, La Horqueta y La Costa, en ese tiempo el paraje pertenecía a la jurisdicción de Lobería, hasta que en 1865 la extensa zona comprendida entre Quequén Grande y Bahía Blanca fue dividida para dar Jugar al nacimiento de dos partidos: Tres Arroyos y Necochea. Los límites del primero se extendieron hasta la costa Atlántica desde la desembocadura del Arroyo Cristiano Muerto hasta la de Sauce Grande y comprendía, tierra adentro, la extensa llanura que hoy se distribuye entre los partidos de Coronel Suárez, Coronel pringles, Coronel Dorrego y Gonzales Chaves.

En un principio Tres Arroyos quedó adscripto a Lobería pero esta situación se modificó rápidamente, ya que el 24 de febrero de 1866 Tres Arroyos pasó a depender de Necochea, pero tampoco esta dependencia fue duradera. En efecto, el 31 de marzo del mismo año se nombró a Benigno Macias como juez de paz local, disponiéndose que este funcionario designara a su vez, diez vecinos que integrarían la partida de Policía. Macías no llegó a asumir por haber renunciado, nombrándose como sucesor a Samuel Roseti quien se estableció en Cristiano Muerto a partir del 23 de marzo de 1867.

También durante 1867 se nombra la primera Comisión Municipal, y si bien no hay documentación sobre su actuación, sabemos que en 1877 eran designados Silvestre Alcorta, Dalmiro Seguí, Ezequiel Olivera y Julián Dupuy como titulares para la comisión de Tres Arroyos, años después en 1878, el juez de paz trató inútilmente de reunir a los miembros de la Comisión, por lo que se decidió formar una nueva a partir del 7 de febrero de ese año con los vecinos José Zubiaburre, Andrés Montoto, José de Elizalde y Justo de la Lastra. Esta propuesta fue aceptada el 8 de marzo siguiente.

El distrito por entonces no contaba con un centro poblado, carencia que impedía integrar una comuna por voluntad popular, según la ley de municipalidades dictada en 1854, esta situación se mantuvo hasta el año 1885 en que se inició la formación del pueblo de Tres Arroyos, origen de la actual ciudad.

El 10 de julio de 1882 quedó sancionada la ley por la que se dividía e! partido a fin de formar los distritos de Coronel Suárez, Coronel pringles y Tres Arroyos autorizando el Poder Ejecutivo la fundación de centros de población, ya que ninguno de los partidos contaba con ellos. La misma ley señalaba que debía reservarse un área de 8 leguas cuadradas para el ejido de cada pueblo; en 1884, elegido el terreno adonde se asentaría el pueblo de Tres Arroyos, se nombra al agrimensor Vicente M. Sousa para que realice las tareas de traza donde comenzó a nuclearse gran cantidad de vecinos, considerándose oficialmente inaugurado el 9 de julio de 1885, fecha en que la municipalidad se radica definitivamente.

Los propietarios de los terrenos sobre los que se levantó el pueblo eran Andrés Cuello, Domingo Rodríguez, Massini, García Fernández y los herederos de Imaz.

Tales terrenos pasaron al fisco por escrituras firmadas entre 1885 y 1886.

Tres Arroyos tuvo un crecimiento rápido, a cuyo progreso contribuyó la llegada del ferrocarril en 1886.

La población fue elevada al rango de ciudad por ley provincial del 10 de enero de 1908.

En el aspecto religioso podemos afirmar que la Iglesia Católica comenzó su misión casi simultáneamente con la fundación del pueblo: hasta 1896 los oficios se realizaron en casas alquiladas, las que eran transformadas en capillas, estando los oficios a cargo de sacerdotes que se trasladaban desde Juárez. El 2 de febrero de 1896 se inauguró la capellanía vicaria de Tres Arroyos siendo su primer titular el Presbítero Fermín Fernández. esta capilla el 16 de marzo de 1896 fue elevada a la categoría de parroquia y puesta bajo la advocación de Nuestra Señora del Carmen de Tres Arroyos, siendo su primer párroco el Presbítero Juan Martel Alvarado.

La educación primaria comenzó en el distrito en fecha no determinada: el 10 de junio de 1876, el juez de paz local se dirige al Director de Escuelas manifestando que el partido carece de familias y por lo tanto de niños, motivo por el cual no creía útil la instalación de una escuela primaria ni de un Consejo Escolar. En 1881 funcionaba, no obstante, una escuela.

En 1938 existían en el distrito 33 escuelas primarias y una Láinez, funcionando a la vez establecimientos de educación media (Colegio Nacional, fundado en 1929 y Escuela de Artes y Oficios, ambos de dependencia nacional).

En 1979 son 99 los institutos de enseñanza, según la siguiente clasificación: 14 jardines de infantes, 62 escuelas primarias, 1 de educación especial, 9 de enseñanza media, 11 parasistematicas, y 2 de enseñanza superior.

Complementando las actividades de ]a ciudad cabecera, existen en el partido otros núcleos urbanos de menor importancia, entre los que mencionaremos Barrow, Las Copetonas, M. Cascallares, Claromecó, importante balneario sobre el Atlántico, Orense, San Francisco de Bellocq, San Mayol, C. Molina, Las Vaquerías y La Sortija.